El origen de la
interface gráfica
La creación que modificó la breve historia de la computadora
personal
Por Gustavo Pablos
Cuando todavía no había aparecido Steve Jobs, las computadoras se parecían
a esas máquinas que los films de ciencia-ficción popularizaron como sinónimo
de la tecnología. Aparatos grandes e incómodos que daban la impresión
de haber sido producidos por -y para el uso de- unas pocas mentes privilegiadas.
Steve Jobs hizo posible que las computadoras personales fuesen objetos
bonitos y pequeños, adecuados para distintos momentos y espacios cotidianos.
No es otra cosa lo que quiso decir cuando afirmó que había creado "las
computadoras para el resto de nosotros".
Como la historia de algunas bandas de rock, la de Steve Jobs y Apple también
empezó en un garaje. Lo del garaje funcionó el tiempo suficiente para
convertir al lugar en un mito, ya que enseguida llegaron las inversiones
y se mudaron a unas oficinas en Cupertino. Se trabajaba con la idea de
cambiar el mundo, democratizar la tecnología y ponerla al alcance de la
mayor cantidad de personas. La computadora ideada por Wozniak, uno de
los socios, se convirtió en la Apple I y fue el primer paso para inventar
y desarrollar lo que ellos querían, el mejor producto posible.
En 1980 Apple era el fabricante de computadoras más grande del mundo,
pero IBM no estaba dispuesta a bajar los brazos y preparaba su retorno.
Era la época en que usar una computadora era complicado y sería necesario
un cambio. Este llegará cuando se empiece a utilizar la imagen, en lugar
de la palabra, para lograr que el uso de las máquinas fuese más fácil
e intuitivo. A esto se lo llamó graphical uset interface o GUI (interface
gráfica de usuario). Pero la gestación del GUI llevó 10 años y una historia
más que atractiva.
La historia de Xerox Parc
En 1971 en Palo Alto, al sur de San Francisco, Xerox, la compañía de las
fotocopiadoras, creó el Palo Alto Research Center (PARC). Por un momento
los gerentes de Xerox tuvieron un vago presentimiento: si la gente comenzaba
a leer en las pantallas de las computadoras en lugar de hacerlo en papel,
ellos estarían en problemas, a menos que pudieran dominar la oficina sin-papeles
del futuro. Se decía que de los mejores 100 investigadores en computación
de todo el mundo, 58 trabajaban en PARC.
No era un territorio para la sabiduría convencional y las ideas estaban
para ser desafiadas porque les habían dicho "vayan y creen un mundo nuevo".
Una computadora Xerox/Alto de 1973 ya era la primera computadora personal
y tenia todos los elementos de una computadora moderna, pero su costo
era de alrededor de U$ 10.000. Sin embargo, sin este antecedente no existirían
Macintosh, ni Windows, ni la mayoría de las cosas que le dan valor a la
computadora hoy en día, a pesar de que, Irónicamente, ninguna de esas
cosas llevan el nombre Xerox.
Si se revisan los proyectos realizados en PARC se ven los embriones del
GUI, el e-mail, ethernet, entre otras cosas. Pero los brillantes genios
de PARC nunca lograron persuadir a sus gerentes de que lo que estaban
haciendo era realmente innovador. La casa central estaba en Nueva York
y los investigadores revolucionarios se habían congregado a cientos de
kilómetros al oeste.
Jobs entra en escena
A unos pocos kilómetros abajo de Palo alto había alguien que estaba listo
para entender esa visión, Steve Jobs. En el pico del suceso de Apple,
en Diciembre de 1979, Jobs tuvo el privilegio de ser invitado para visitar
Xeroc Parc.
Jobs relataría después que en esa ocasión le habían mostrado tres cosas
fundamentales: la programación orientada a objetos, un sistema de red
de computadoras que usaban e-mail y lo que lo sedujo para siempre apenas
se lo mostraron: la interface gráfica de usuario. "Pensé que era la cosa
más grandiosa que había visto en mi vida. Ahora, tienen que entender que
tenía bastantes fallas, lo que vimos estaba incompleto, habían hecho mal
un montón de cosas. En ese momento no lo sabíamos, pero ese era el germen
de la idea, estaba allí y lo habían hecho muy bien. A los 10 minutos era
obvio para mí que todas las computadoras trabajarían de ese modo algún
día".
Fue un momento crucial, pensó que esa era la dirección que tenia que tomar
Apple.
Al poco tiempo regresó a PARC y pidió que su equipo entero de programación
tuviera una demostración del sistema Smalltalk. Si bien algunos miembros
de la empresa no estaban de acuerdo, porque estaban ofreciendo las cocina
de todo su trabajo, los investigadores de Apple pudieron acceder a las
demostraciones.
Le mostraron al equipo una maquina Alto corriendo bajo una interface gráfica
de usuario. En ella se veía al mouse como un dispositivo que dirigía al
cursor moviéndose en la pantalla y también la manera en que una ventana
seleccionada aparecía sobre otras ventanas como una hoja de papel sobre
otra. La gente de Apple vio la computadora que había sido diseñada para
ser fácil de usar.
Según uno de los investigadores, "después de una hora de demostraciones
entendieron nuestra tecnología, y lo que ella significaba, más de lo que
cualquier ejecutivo de Xerox había entendido durante todos los años que
se las habíamos estado mostrando".
El desarrollo de la Macintosh
Jobs convencería al directorio de Apple de la necesidad de invertir y
copiar lo que él había visto en Xerox. Pero el camino no seria fácil,
y la "insanamente grandiosa" computadora recién vería la luz el 24 de
Julio de 1984.
Finalmente llegó la Macintosh. De igual manera que la Apple I, la Mac
era la primera computadora personal de verdad. Su presentación no tenía
nada que ver con las letras y números en blanco y negro del MS-DOS, el
sistema operativo desarrollado por IBM y por la que en ese entonces era
una pequeña compañía de software llamada Microsoft. Su sistema gráfico,
conocido como WYSIWYG (What You See is What You Get, lo que ves es lo
que tienes), permitía trabajar por medio de íconos; un reloj mostraba
cuando había que esperar y una bomba indicaba que el sistema se había
clavado.
Contrataron a Ridley Scott para que filmara el comercial de presentación
de la Mac. Fue presentado en un estadio de béisbol, donde más de 30 mil
personas pudieron ver en pantallas gigantes una parodia de 1984 de Georges
Orwell. Un grupo de esclavos, grises y con la cabeza gacha, esclavizados
por una voz, la del Gran Hermano, caminaban hacia la cámara desconcertados.
Luego, los esclavos eran liberados por una heroína que, vestida con colores
vivos, rompía con un bate de béisbol la pantalla y la convertía en luz,
de donde surgía una entidad salvadora, la Macintosh, la computadora que
liberaría al mundo de la esclavitud del Gran Hermano (la esclavitud de
IBM). Al final del comercial podía leerse la frase que haría historia:
"1984 no será como 1984".
Cuando Bill Gates comprobó las maravillas de la Mac, decidió renovar su
sistema operativo DOS y le dio el nombre de Windows. Todos dicen que fue
una de sus mejores decisiones, ya que mientras Apple se negaba a dar licencias
de sus productos y agonizaba, lo clones de IBM, con Windows en su interior,
se vendían en todo el mundo. Los detractores de Gates dicen que Microsoft
"copió" a Apple, y que la Mac era mucho mejor; pero los amantes de Windows
simplemente se basan en las cifras, ya que 8 de cada 10 usuarios de computadoras
lo prefieren.
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