La tecnología y la industria del entretenimiento

El formato MPEG-7 cambiará para siempre los modos de producción de Hollywood.

por Robert X. Cringely

Traducción y adaptación: Alejandra Unsain

Hollywood no es "high tech". Hollywood no es ni siquiera industrial. Hollywood es feudal.

El poder del negocio del cine y de la televisión recayó siempre en la habilidad para controlar a la gente, en la construcción de una red de alianzas tan fuerte y profunda que el rey - la cabeza de algún estudio cinematográfico o el jefe de programación de alguna cadena de televisión - puede ordenarle a sus señores feudales - productores- armar un ejército de soldados bien entrenados - directores, escritores y actores. Superagentes como Michael Ovitz ('Noche Negra') juntaron escuadrones de mercenarios para ofrecer al mejor postor. Jack Valenti, director del Motion Picture Association of America, ejecuta el rol del Papa. Junto a esto existe, además, un sistema gremial conformado por directores, escritores, actores, etc. Y todos los demás, incluyendo a la audiencia, son sólo plebeyos.

Como todas las sociedades feudales, Hollywood depende de la construcción de palacios y otros actos de ostentoso consumo para demostrar quién es poderoso y quién no. El poder custodiado desde cerca y las estructuras corporativas formales existen principalmente para satisfacer a los bancos. Los negocios se realizan en público entre almuerzos principescos en lugares de moda. Se cuenta con estacionamiento propio y los honores se le ofrecen a casi todo el mundo, mientras Billy Cristal hace de maestro de ceremonias.

De repente cobra sentido por qué compañías japonesas como Sony o Matsushita fueron atraídas por los estudios de cine americanos; ellos ya estaban cómodos con el sistema, una próspera sociedad Samurai sin amenazas de un renacimiento a la vista.

Sí, ¿por qué yo, un informático, estoy escribiendo sobre esto?. Porque tengo la sensación de que el negocio del entretenimiento está envenenado por un nuevo tipo de revolución tecnológica. Y no, no es Internet. Esa revolución ya fracasó como canal de distribución y será olvidada por otros cinco o diez años, hasta que de pronto vuelva una vez más a golpearnos sobre nuestras cabezas. Estoy hablando de una revolución que no se relaciona con el modo en que las películas son distribuidas, sino con el modo en que son creadas. Y como bien sabemos, cualquier revolución que pretenda ser exitosa debe encajar en la estructura de poder.

En la industria del entretenimiento, los tecnólogos, aunque reacios, siempre cedieron ante los showmans. Edison fue quien inventó la cinematografía, pero su idea del entretenimiento era poner cuatro o cinco temas diferentes en un rollo de ocho minutos. El luchó tenazmente contra E. Porter, quien quería hacer películas que contaran historias. Cuando D. W. Griffith en "El Nacimiento de una Nación" fijó las características del cine moderno en 1914, éste ya tenía más de 20 años. Su cámara tenía las mismas características que la de Edison, pero la utilización de Griffith de la edición, el primer plano, el travelling, el fundido, el corte y las transiciones fue lo que cambió el mundo. "El Nacimiento de una Nación" tenía 12 rollos de duración, costó $100.000, y obtuvo ganancias de $15 millones. Este fue un triunfo de la técnica sobre la tecnología.

La fórmula de Griffith fue convertir la mecánica de Edison en una forma artística. Lo mismo ocurrió cuando apareció el cine sonoro a finales de los años 20, y Hollywood se opuso en un primer momento, para luego absorber el negocio de la producción televisiva en los 50´. Lo mismo está por suceder cuando Hollywood adopte al MPEG-7, desplazando el énfasis técnico sobre lo que podrá ser presentado usando las nuevas herramientas, hacia el cómo será presentado.

Los standards de Motion Pictures Expert Group (MPEG- 1, -2. -4, y ahora -7) tienen perfectamente definido cómo pueden ser comprimidos y descomprimidos el video y el audio. Pero hay mucho más en la industria del entretenimiento que la compresión. Está cómo una escena puede ser presentada. La idea de lenguaje descriptivo del multimedia - una especie de PostScript para películas- comenzó con MPEG-4. La idea entonces era facilitar la compresión de video para conexiones con un reducido ancho de banda separando cada escena en sus componentes. Esto es realizado en el campo de la animación desde hace mucho tiempo, donde los personajes son fotografiados contra el fondo de la escena. En el contexto de MPEG-4, entonces, hizo posible comprimir el primer plano y el fondo por separado, ahorrando ancho de banda en el proceso, dado que este último puede ser guardado en la memoria caché y vuelto a renderear una y otra vez. Esta es una buena idea, pero esta capacidad del MPEG-4 fue muy poco explotada. Este es el porqué el MPEG-7 sigue profundizando este camino.

MPEG-7 es llamado "Multimedia Content Description Interface", y la compresión es sólo una de sus funciones. Este formato lleva todos los componentes de una escena a un nivel inferior de abstracción. Para el material visual, esto sería la descripción de su forma, tamaño, textura, color, movimiento, trayectoria y posición. El audio puede ser reducido a tono, atmósfera, tempo, cambios de tempo, y posición en el espacio. El mayor nivel de abstracción sería dar una información semántica como: "Esta es una escena con un perro marrón que se encuentra ladrando a la izquierda y una pelota azul cae en la derecha, con el sonido de autos que pasan en el fondo." Tomar la descripción de esta simple escena y traducirla para que sea interpretada por la computadora junto a otras capas de menor abstracción (como la apariencia de la pelota, las características de las acciones y de los sonidos) hace posible crear un escena. Mientras mayor sea la cantidad de información de cada capa, mas realista será la película; siempre teniendo en cuenta las restricciones del ancho de banda. MPEG-7 reemplaza la compresión por la descripción para los medios visuales del mismo modo que el PostScript reemplaza los bitmaps con curvas bézier. Después de un cierto nivel, con MPEG- 7 será difícil diferenciar la escena interpretada de la realidad. Esa es la idea por lo menos.

Nuevamente artistas y empresarios utilizarían esta innovación en territorios imprevistos. La producción cinematográfica por computadora podría llegar a prescindir por completo de los estudios de grabación, de los escenarios de sonido, de los sets e incluso de los actores; reduciendo la "fabricación" de películas a cuartos llenos de computadoras y personas comiendo opulentos almuerzos. Los actores serán reemplazados por synthespians, quienes existirán solamente en una biblioteca de gestos y expresiones en alguna computadora de almacenamiento de datos.

Irónicamente el problema mayor con los synthespians no es técnico sino legal. "Reemplazar a los actores no es imposible", dijo el director de "Titanic", James Cameron. "Pero es verdaderamente extraño el asunto legal de todo esto. La compañía cinematográfica quizás sea dueña del personaje, pero la estrella es dueña de su apariencia (likeness). ¿Qué es, por ejemplo, lo que piensa Harrison Ford sobre un video juego de 'Indiana Jones'?. Seguramente se podrá reemplazar a los actores, pero este negocio no está basado en los actores sino en las estrellas del cine, y esas estrellas son tan importantes en el set como en el negocio de las celebridades. Quizás seamos capaces de reemplazar a una estrella dentro del set, haciendo el proceso de producción de películas más eficiente y conservando a las estrellas siempre jóvenes, pero necesitamos todavía de ellas para hacer publicidad".

¿Pero qué tal con tomar, digamos, los setenta y tantos episodios de las series originales de "Viaje a las Estrellas", y extraer todos los gestos y expresiones del Capitán Kirk de 35 años, y luego utilizar la computadora para producir episodios nuevos con el reparto original? "Seguro, podríamos hacerlo," dijo Carl Rosendahl, productor de "Antz", el largometraje de animación computarizada de Dreamworks. "Pero sería costoso, y es mejor usar la computadora en cosas nuevas; cosas que no pudieran ser hechas de otra manera. A pesar del limitado alcance dinámico de William Shatner, estoy seguro que analizando cuatro o cinco viejos episodios sería más que suficiente."

 
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