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La utopía del controlpor Gustavo Pablos & Gustavo Crembil Desde el surgimiento y la expansión de las máquinas, principalmente las vinculadas al tratamiento, manipulación y distribución de información (es decir, las de las tecnologías de la comunicación), siempre un número importante de ciudadanos miraron con desconfianza estos objetos y sus posibilidades de reemplazar, colaborar o, directamente, sustituir y alterar la actividad humana. Una de las principales causas tienen que ver con el efecto nocivo que pensaban que pueden producir estos objetos en la vida social. Por eso, desde los luddistas del siglo pasado hasta los individuos o grupos identificables en la actualidad, como también el conjunto de la ciudadanía, siempre donde aparecía una máquina inmediatamente se posaba una mirada de desconfianza. El temor o rechazo a las máquinas es tan antiguo como las mismas máquinas. Pero, también es cierto, la evolución de la tecnología es tan compleja y elaborada como la evolución de su rechazo o negación, por eso su historia es también la de las diversas formas de ese rechazo. Formas que van desde la crítica ingenua y simplista pasando por las más complicadas teorías que contrastan lo natural y lo artificial, hasta las posiciones, individuales o grupales, que de forma activa manifiestan la disconformidad. Frente a esto, los mismos tecnólogos no han dejado de defender la tecnología, muchas veces usando la misma tecnología. Un uso que ha permitido destruir o minimizar la acción de quienes postulan, y algunas veces llevan adelante, una teoría y una práctica contra el modo que la tecnología ocupa, y se ocupa de, la vida humana. En las notas que siguen brindamos un panorama, escueto y parcial, de una parte de esta historia que está lejos de haber finalizado. Cada uno de los redactores enfocó este tema desde diversos perspectivas, estilos, etc., por eso la diversidad. A su vez también es necesario aclarar que este número les está llegando con retraso porque la vida tecnológica y cultural se implica de manera permanente con la vida política y social (como el mismo Beta lo viene demostrando número a número). Creímos necesarios, por la tensión que nuestro país está viviendo, posponer por un tiempo éste envío. No obstante, no podemos seguir dilatando su aparición porque se nos va el año y muchos contenidos que nos interesan dar a conocer no podrían dar a luz. Esperemos que la llagada de este Beta acompañe momento más
gratos para nuestro país y que el tejido social empiece a reintegrarse
después de años y años de paulatino deterioro.
Feliz año nuevo!!! |