CYBERGRRLS Y LA RE-PRESENTACIÓN DEL SUJETO

Nuevas formas de representación del sujeto, el cuerpo y el género se vislumbran en las prácticas feministas en Internet.

Por Gisela Di Marco.

La negación del género

Cybergrrls, webgrrls, riot grrls, guerrilla girls, bad grrls.

Una de las más populares rebeliones feministas practicada por las mujeres en Internet es el cybergrrl-ism, en todas sus variantes. Con un registro frecuentemente irónico, paródico y agresivo, abarca un conjunto de manifestaciones de la mujer articuladas en el ciberespacio: desde listas de correo y chat hasta prácticas artísticas y publicaciones de ciencia ficción, cyber-punk y pornografía; desde proyectos contra la discriminación y manifiestos sobre la libertad sexual hasta espacios de autopromoción artística y servicios de empleo y de cita (1).

A partir de estas prácticas surgió un nuevo conjunto de representaciones subjetivas femeninas que se pretenden más positivas y complejas que las imágenes sexistas y estereotipadas que circulan en Internet y en los medios masivos en general. Se vislumbran nuevas representaciones del cuerpo y la subjetividad teñidas de crítica social explícita: avatares (2) feministas, cyborgs femeninos superdotados sexualmente, fusión de géneros, hibridismo.

Desde las líneas más radicales del ciberfeminismo (3), se considera a la actividad de las cybergrrls como meras manifestaciones separatistas sin compromiso teórico-crítico o político alguno. Las voces más críticas se alzan en contra del delirio iconoclasta que tiñe estas manifestaciones que, a menudo, acaban en la construcción de un estereotipo fetichizado –en el que convergen la pornografía, el lesbianismo, la androginia y una carga sexual agresiva– tan dogmático y sexista como aquellos que intentan destruir (4).

Sin embargo, a través de la repetición y, especialmente, la fragmentación de las imágenes tradicionales de la mujer, tales clichés pierden valor. Todas las variantes de seres híbridos pueden desestabilizar el viejo binomio masculino-femenino. Puesto que la dicotomía de género es uno de los principios organizadores primarios de la sociedad, la diversidad, apertura y ambigüedad de las categorías que estas representaciones suponen tienen un gran potencial subversivo.

Las representaciones del pop

Femme fatale, vampiro, monstruo, superbitch, alien, robot.

"Who’s that girl?", pregunta Madonna a un público confundido que la ha visto construir, erosionar, agotar y renovar su/s imagen/es indefinidamente, desde la estrella porno de los comienzos hasta su resurrección de Marilyn Monroe, el insolente guiño de sadismo de Human Nature y la cow-girl de nuestros días. Ninguna de estas representaciones se pretende fija: sólo se inscriben en una contínua mimesis que supone la apropiación, la fusión y la recirculación de todas las imágenes estereotipadas ligadas a la mujer a lo largo de la historia.

Fue a partir del pop que el hibridismo y la androginia se consolidaron como modo de representación. Explotando al máximo las posibilidades del “look”, el maquillaje y los efectos especiales del videoclip (y, en ocasiones, recurriendo a la intervención directa sobre la naturaleza del propio cuerpo a través de la cirugía plástica y los implantes), comenzaron a circular en ese entonces el joven David Bowie con sus piernas depiladas y hot pants; la robotizada y musculosa Grace Jones; la imagen a la vez erótica y asexuada, femenina y masculina, blanca y negra de Michael Jackson o Prince, expresando la utopía de un tercer sexo y una tercera raza (5).

Las representaciones del pop pretendían ser una provocativa demostración de la artificialidad imperante, haciendo del cuerpo un espectáculo grotesco que, al mismo tiempo que desafiaba lo “natural”, ponía de relieve el carácter vacío y repetitivo de las imágenes del consumismo. Utilizando sus cuerpos y su apariencia externa, estas figuras dieron nuevos significados al concepto y la representación de la diferencia sexual, y significaron el arribo del estilo como forma de resistencia subcultural -utilizado, entre otros, por el movimiento punk, uno de los principales antecedentes, y componentes, de las nuevas representaciones ciberfeministas (6).

La manipulación de imágenes –representaciones-, sin necesidad de alteraciones del cuerpo físico, parece lo más coherente si se propone subvertir las estructuras de género vigentes, dado que éstas son culturales y no están determinadas por la configuración biológica. Hoy los cuerpos –las imágenes del cuerpo- inundan la red, exponiendo una nueva forma de concebir -y actuar en- el mundo y sus “realidades” a veces irreconciliables.

(La imagen de) El cuerpo en la red

Obsoletos, cyborgs, tecno, porno, eróticos, metamorfoseados, recombinados, fantasmas, virales.

Muchos de los cuerpos que circulan en Internet no son más que imágenes mercantilizadas de la sexualidad (particularmente de la sexualidad femenina y “alternativa”), presentadas sin recontextualización crítica alguna (7). No obstante, existe una gran cantidad de representaciones que intentan dar cuenta de las nuevas y complejas condiciones sociales, culturales y económicas creadas por las tecnologías de la globalización.

A través de estas imágenes se hace visible cómo hombres y mujeres de todo el mundo son afectados por las nuevas tecnologías de la comunicación, la tecnociencia, y la globalización capitalista. Son frecuentes las representaciones de mujeres como databodies (8), como la encarnación del deseo fetichista por la información, y del cuerpo tecnologizado a través de dispositivos “protésicos”, inserto en la paranoia creada por las nuevas tecnologías.

Quizá una de las imágenes más esclarecedoras en este línea sea el cyborg de Donna Haraway (9), un cuerpo tecnológico altamente desarrollado, un híbrido entre máquina y organismo en el que convergen lo biológico y lo tecnológico, lo espiritual y lo genético, lo femenino y lo masculino. A los ojos de algunos, la imagen del cyborg puede parecer una más de las fantasías apocalípticas del cine de ciencia ficción; sin embargo, en tanto criatura de ficción, el cyborg es, ineludiblemente, una criatura de la realidad social. ¿O acaso la realidad social no es nuestra más importante construcción política, una ficción transformadora del mundo (10)?

La paradoja de la “realidad” social revela que no hay nada inocente ni inocuo en esta y otras imágenes de nuestros cuerpos que hoy circulan en la red. Emergen como conciencias, desafiando las posiciones dogmáticas, parodiando y transgrediendo no sólo la dicotomía de género sino todas las concepciones binarias que imperan en la cultura occidental: mente/cuerpo, sujeto/objeto, naturaleza/cultura.

Notas

1) Faith Wilding. What is Feminism in Cyberfeminism?

2) Término que designa a cada una de las diferentes encarnaciones de los dioses indios, particularmente de Visnú, luego tomado por la cultura de los videojuegos para definir a las identidades alternativas que, a modo de figuras gráficas, adoptan los usuarios para actuar en el entorno virtual.

3) Término acuñado a principios de los '90 por la escritora e investigadora británica Sadie Plant. Refiere a una forma evolucionada del feminismo clásico cuyas prácticas se inscriben en terreno tecnológico, con el objeto de provocar la ruptura de la hegemonía masculina presente en el mismo. La problemática ciberfeminista fue tema de una nota anterior (ver Gisela Di Marco, "Ciberfeminismo", en Beta_test #0003, Dic., 2002).

4) Faith Wilding. op cit.

5) Anneke Smelik. The Carousel of Genders.

6) Anneke Smelik. op cit.

7) Faith Wilding. The Political Condition of Cyberfeminism.

8) Puede verse un ejemplo de estas representaciones en la obra de web.art Bodyscan, de la artista autríaca Eva Wohlgemuth (http://thing.at/bodyscan/personal_1_0/index.htm).

9) Pensadora norteamericana, cuyo ensayo Manifiesto Cyborg, publicado por primera vez en 1985, provocó una explosión de lo que se denominó nuevas teorías post-feministas. Un fragmento revisado de este texto (en inglés) puede consultarse en: http://www.stanford.edu/dept/HPS/Haraway/CyborgManifesto.html.

10) Donna Haraway. 1991. "A Cyborg Manifesto: Science, Technology, and Socialist-Feminism in the late 20th century", en Simians, Cyborgs and Women: The Reinvention of Nature.

 
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